martes, 24 de agosto de 2010

La Noche de la Nostalgia.


El 24 de agosto de 1978 el grupo propietario de la recordada CX 32 Radio Mundo organizaba un baile con música "vieja", old hits, aprovechando el feriado del día siguiente. Algunos años después, a mediados de los '80, el empresario Pablo Lecueder utilizó la fecha patria del 25 de agosto para crear una fiesta destinada a recordar y bailar los old hits de la música. La idea de estas primeras fiestas era salir a bailar aquella música vieja, la de finales del '60, década del '70 y algo del '80 que hicieron historia, ya sea por su vigencia, por sus cantantes, su letra o su promoción. Temas de Queen, Simon and Garfunkel, Cat Stevens, Beatles, Dire Straits, Supertramp, Elvis Presley, Barry Manilow, Bees Gees y Travolta, la música disco, los new romantics, etcétera.

Dentro de mis recuerdos, La Noche de la Nostalgia se celebraba simultáneamente en tres lugares emblemáticos de aquellos tiempos: Lancelot, Zum Zum y Ton-Ton Metex.

Claro que los “old hits” para nosotros, (los que vivimos nuestra adolescencia en el primer lustro de la década del 80), eran los temas de los setenta y anteriores. (Creo) fue Berch Rupenian el creador del concepto “old hits”, luego devenido en “OLDIES” a lo largo de las décadas.

Lo cierto es que los Verdaderos old hits, eran los anteriores a la década del 80.

Por supuesto, la idea inicial de La Noche de La Nostalgia está muy lejos de lo que representa hoy día.

Nostalgia hoy, es cualquier tema de años anteriores a este, (quizá utilicen un margen de cinco o diez años para pasar un tema a la categoría de OLDIES), pero esos OLDIES , no habían nacido cuando nosotros éramos adolescentes, (Nosotros = = Generación que vivió su adolescencia en el primer lustro de los 80).

Para mí, la música siempre ha sido (y es) un REFERENTE para marcar HITOS en mi vida:
Private Idaho=> Ah, Baile del liceo tal o cual, cumpleaños de 15 de Fulana o Mengana.
Babe=> ¡Ah!, ¡Fulanoooo!… (Entiéndase por Fulano, amor platónico o posible, no importa).

La música es un vehículo que me desplaza por el tiempo, en sentido anti horario. Cada tema está asociado o con cierto evento, cierta persona, cierta era. Los primeros acordes, me disparan una señal que realiza esa asociación de modo inmediato, y al tercer acorde estoy “adentro” de ese escenario.

Esta fecha me lleva a mi adolescencia, y a quienes me rodeaban en ese momento: Mis amig@s, mis compa del JPV, pero también a una EPOCA, con su HISTORIA. Cómo nos vestíamos, con aquellos raros peinados viejos, el pelo bien salvaje, tener volumen y rulos era lo más (ahora una se mata para matar, valga la redundancia) el frizz, en aquellos tiempos todas las que no tenían rulos desesperadas con los ruleros térmicos, aquellos que se hervían, y más aún, la “Permanente”, era un must-have. Yo, en esa época tenía una suerte mayúscula, porque tengo rulos naturales. El pelo se usaba en capas, y allá salía una con sus rulos al viento.

Las hombreras, los brillos, los cinturones, las botas tejanas, la ropa con apliques dorados, el look de Jeannifer Beals, (protagonista de la película Flashdance), es representativo.

La coca de litro (como gran avance comenzaban a salir aquellas con el logo con fondo rojo).

Yo era bastante experta en autores, y temas, me armaba los casettes, tarea bastante compleja: Estar pronta con el rec + play, ESPERANDO que Radio Mundo o Radio Independencia me pasara ese movido que me faltaba, atenta a cada comienzo, a veces pasaban horas hasta que el bendito tema era transmitido, también sucedía que me hablaban al principio, entonces me quedaban dos opciones, borrar esa parte, y conservar el tema “amputado”, o esperar otra vez, todo dependía de cuán arruinado hubiera quedado, y dependía del preludio, si era bello, valía la pena esperar, si no lo era, lo borraba, y listo. Los “enganches” eran caseros, yo dejaba una pausa y luego, siguiente tema, y así me armaba mi colección de casettes; tenía muchos.

Eran épocas de autos con formato de cajas de zapatos, existía la Onda, AFE, los trolleys (me acuerdo de los dobles, siempre el 4 Punta de Rieles). Los ómnibus de Raincop y Cotsur, que uno subía por la parte trasera (antes eran de AMDET), luego los ACLO (si mi memoria no falla), para los UCOT Y COETC, los de COME, (el 526 MALVIN pasaba por la puerta de la casa de mi abuela).

Los CUTCSA, con esa puerta en el medio, y el inspector a eso de las 17 golpeando la puerta del medio con una monedita y el consabido “Pasando al fondo que hay lugar”… “Señora, hay gente para subir, tiene espacio”, etc.

El guarda simpático (eran pocos, porque casi todos siempre estaban de mal humor), que me guiñaba un ojo y me doblaba el boleto como diciédome (si sube el inspector, lo cortás, sino lo guardás), a lo cual yo debía responder con cortesía un Gracias. Es que un guarda simpático siempre fue una extraña mezcla, entonces cuando aparecía uno, yo quedaba absolutamente encantada.

Marcó esa época “La Laguna Azul” con Cris Atkins (en aquel momento un rubicundo arcángel), y Brooke Shields, monísima, más la fotografía excelente de ese filme Almendros se llamaba creo, todas queríamos ser Emily, y quedarnos en la isla…

Una de mis amigas nos atomizaba “¿No somos parecidas?”, incluso se equivocaba en el nombre y le decía Gilda Brouck. Nosotras contestábamos “en lo blanco del ojo y la vuelta del codo”.

Las paradas azules y las rojas de 18 de julio, las rojas para el 121, 14, 60, 62, 64, 77, 187, 188. (104) Las azules para todos los cien que se dirigían a La Unión (4, 100, 101, 102, 103, el 104 lo robó la roja, 106, 110, 111, 112, 113).

Los bailes en los liceos porque los de cuarto financiaban sus viajes, La Scuola, El Francés, El Alemán. Los bailes del Náutico, y más adelante una boite llamada Fantasía, allá por punta Gorda.
Veo en retrospectiva, y esos bailes eran “sanos”, no había alcohol, no había droga (al menos yo no la vi), lo “malo” era que una chica no podía salir a bailar si no era “sacada” por un varón, y en esto perdían las poco agraciadas en belleza, podían “planchar” toda la noche. Y allá venían y me preguntaban “¿Bailás?”, y yo decidía mirando el rostro y la indumentaria del individuo. Y cuando era no, algunos eran caballeros y lo entendían, con otros comenzaba la pesadilla:

-Dale… sólo una…
-No, te dije que no.
-Pero ¿por qué sos tan antipática?
-(Silencio)
-Mirame, dale mirame, mirá esta carita, morí con tus ojos celestes con esos ojos no podés decirme que no.
-(Silencio)
-Dale, ah, te reíste, tu cara me dice que querés bailar conmigo.
-(Silencio)
-Mirá, tus amigas quieren que bailes conmigo…
-(Silencio).
-Por favor, solo una, si me tengo que arrodillar, me arrodillo.
-(Silencio gélido).
-Bueno, te pregunto por última vez, ¿no bailarías conmigo?
-¡No! ¡No entendés que no quiero bailar con vos!
-Qué antipática, ¡adiós!

Anna Donner Rybak © 2010
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