jueves, 2 de febrero de 2012

Iemanjá

La costa hoy se viste de fiesta, llega Iemanjá.
 
Etimológicamente; Iemanjá es una orishá - de la mitología yoruba. Un orishá es una Divinidad hija y manifestación directa de Olóùrun, Dios supremo de la religión yoruba. Sus fundamentos provienen de los inicios de la historia africana hoy sincretismo de varios cultos regionales que se fueron fundiendo a través de las diversas invasiones y conformaciones de los estados. La nación Yoruba se fundó en la ciudad estado de Ile Ife y se expandió absorbiendo los pequeños reinos y estados que la rodeaban.
 
En América la religión Yoruba se hizo visible a través de la trata de esclavos provenientes de África. Las creencias religiosas de los yorûbános fueron las más populares de las poblaciones africanas de América porque todos fueron capturados y vendidos como esclavos. Hasta la abolición de la esclavitud, debieron ocultar en un sincretismo religioso su culto para que sus amos no los castigaran y tenían prohibido ejercerlo porque los conquistadores lo consideraron diabólico.
 
Iemanjá es venerada desde tiempos inmemoriales por millones de africanos, pero después del sincretismo se representa como a una mujer blanca con vestido celeste o blanco de cabellos largos negros que derrama perlas de sus manos. El 2 de febrero se le rinde culto en todos los países de América del Sur. La gente va al mar llevando barcas con ofrendas.
 
Cada año no desde siempre en nuestro país las costas se visten de fiesta para homenajear a Iemanjá. Las multitudes se concentran en las playas para llevar ofrendas y ofrecerle rituales, sus poderes son enormes por tal asunto las personas le llevan regalos en forma permanente, que en el caso de ser recogidos por ella, esto implica será un buen año para pesca y navegación, pero si son despreciados, habrá furia, tempestad y hambre para los marineros.
 
En Montevideo, originalmente este homenaje se hizo en la playa Ramírez pero se ha hecho extensivo a toda la costa del Uruguay.
 
“Es una revalorización de los orígenes que forman la sociedad uruguaya. Ciertas etnias quedaron relegadas y hoy están buscando raíces” – Palabras de la mae Susana Andrade, fuente portal El Espectador.

Procesión.

Un mar de cabezas,
Con pañuelitos blancos,
Fueguitos en el agua,
Fueguitos en la arena,
Mujeres vestidas de blanco,
Mar receptor de tesoros.
Caminando sobre el agua,
Tocando los tambores,
Danzando sobre la arena,
Van marchando con velas,
Depositando sus santitos,
Empalagados de esperanzas.
Desean pan,
Desean trabajo,
Desean salud,
Ella tiene un presente para todos,
Aguardan expectantes.
Fueguitos en el agua,
Fueguitos en la arena,
Arenas de Ramirez,
El mambo, la rueda gigante,
La pizza del Rodelú,
Mudos testigos.
Un mar de cabezas,
Un mar de anhelos,
Una procesión infinita,
Aguarda expectante,
En el calor de la noche.


Anna Donner Rybak ©2009

Dioses, tambores y caracolas.

Eran dioses del Olimpo,
Apolo y Afrodita.

Y eran dioses del Sol,
Ra e Inti.

Y era la Pacha Mama,
Diosa y mujer.

Y eran dioses;
Todos.

Pero un día,
Otro dios creó el cielo y la tierra.

Y el se hizo omnipotente;
Y empezó el monopolio.

Y desembarcó en América,
Despojando a los esclavos de su dios.

Y entonces se unieron,
Tambores y caracolas.

Indios y negros,
Navegantes y pescadores.

Y se fueron al África,
Buscando en el mar.

Y entonces se juntó,
Lo que dios había separado.

Era Lemajá,
La mujer y la diosa.


Anna Donner Rybak ©2009

La costa hoy se viste de fiesta, llega Iemanjá.

Anna Donner Rybak ©2012

(*) Fuentes: Wikipedia, El Espectador.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Prohibido Cyborgs

Impútesele el cargo de “emulación de una cualidad o bien que otro posee”; es  la condena esgrimida esta semana para una criatura residente en esta ciudad compuesta de elementos orgánicos y dispositivos mecánicos.

Se presume sin embargo que la condena en cuestión proviene de otro escabroso asunto. La criatura, que siempre tuvo la intención de mejorar las capacidades de las partes orgánicas mediante el uso de la tecnología, habría hecho incurrir a sus verdugos en el pecado de los celos.
 
“Davinci”, nombre del reo en cuestión, había solicitado la autorización hace dos años al Ministerio de Salud Pública para ejercer sus conocimientos por el bien al prójimo.
 
Según el diario EL PAIS, hace casi dos años que el Hospital Británico pidió autorización al Ministerio de Salud Pública para instalar en el país una tecnología de tercera generación en cirugía por medio del robot Danvinci. Como la autorización se pospuso en el tiempo en seguro privado decidió la importación del robot quirúrgico que comenzó a funcionar en diciembre de 2011.
 
El Ministerio de Salud Pública “entiende” que el Hospital Británico cometió una infracción y quiere sancionarlo.
 
Pero la tecnología de última generación fue ofrecida por el Hospital Británico a Salud Pública a fines de diciembre. El presidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa) Enrique Gallo dijo que habían tenido una reunión y el Hospital Británico “pidió disculpas” por haber traído el aparato antes de que el ministerio lo autorizara. Junasa dijo que mientras “no salga la habilitación” Davinci no puede funcionar y según Gallo ellos (el Hospital Británico) dijeron que traían el robot para aportar al país la tecnología y que había posibilidades de ser usado por los usuarios de ASSE.
 
Según Gallo, el Hospital Británico debe entregar en febrero un “estudio de factibilidad”, por el cual “tiene que comprobar que el dispositivo tecnológico puede ser empleado por afiliados de mutualistas y usuarios de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) a un precio muy menor”.
 
Por otra parte, el Ministerio de Salud Pública está estudiando una sanción al seguro privado por la utilización del robot quirúrgico al menos en tres cirugías: “Toda habilitación tecnológica de gran porte está controlada  y normatizada por Salud Pública, por lo tanto decimos Cumplamos La Norma. Como ministerio fiscalizamos la tecnología y en el próximo gabinete tomaremos las resoluciones que tengamos que tomar”, dijo el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas.
 
Parece ser, no, es, que el ministro de Salud Pública tiene la potestad para “determinar” cuál es la “sanción” a aplicar. Habrá que esperar para ver cómo actúa frente al “hecho consumado”.
 
Un vocablo harto grandilocuente viene a ser el “mataburros” de este asunto desigual lleno de tropiezos y de accidentes: “Racionalizar.” Para prohibir el uso de la nueva tecnología, existe un Criterio de Racionalización de los equipamientos. No es que el ministerio esté “en contra de la alta tecnología”, existen “mecanismos regulatorios” que se tienen que “incorporar”, antes de “incorporar” los equipos.
 
A tales efectos, Gallo dijo que si cada institución quiere traer un “aparatito” para hacer dinero, se opondrán radicalmente. Según él, el Uruguay no es un país “rico” que pueda “tirar manteca al techo”. Para Gallo, cuando se trae un “aparato” hay que “sacar el mejor rendimiento”.
 
No puede cualquier Mongo Cucho traer un aparato y “currar” con él; es lo que entiende el mentado presidente de Junasa. Y también ha agregado un nuevo vocablo al diccionario de la Real Academia Española; “experticia”, al aducir que los cirujanos no tienen “experticia” para manejar el robot quirúrgico, parece ser que los cirujanos se están formando en el exterior pero Gallo entiende que tiene que tener como mínimo cincuenta cirugías para llegar a ese grado de especialización.
 
De lo anterior se desprende, deduce e infiere que el inconsciente colectivo del uruguayo está “robotizado” para echarle la culpa al gobierno a todo. Tal afirmación no es en absoluto un disparate, dado el carácter siempre “quejoso” del uruguayo medio, y su actitud de pasividad ante la superación de conflictos. ¿Mongo Cucho perdió el laburo? La culpa es de ese déspota de su padrón, ¡una abominable criatura que carece de corazón! (Pero Mongo Cucho en sus reflexiones no se detuvo a pensar que de los treinta días del mes, 20 dio parte de enfermo, y los 10 restantes, su productividad fue del 1/100).
 
Obviamente el gobierno no tiene la culpa de todo y los uruguayos son malpensados.
 
La verdad verdadera de verdad es que el gobierno tiene un corazón muy noble, y, siempre abocado a los sentimientos de las personas, entiende que a un robot le es imposible percibir las quejas de los pacientes en el caso de alguna circunstancia adversa, como por ejemplo, estársele terminando el efecto de la anestesia.
 
“Los robots no entienden idioma español pero las personas sí”, es el argumento de la oficialidad.
 
Impútesele entonces el cargo de “emulación de una cualidad o bien que otro posee” al cyborg, que bien que se lo merece.
 
Anna Donner Rybak © 2012

lunes, 30 de enero de 2012

El padre nuestro Artigas


“El Padre nuestro Artigas
señor de nuestra tierra
que como un sol llevaba
la libertad en pos.”
(Fragmento del Himno a Artigas)

Calor agobiante. Formados aguardamos para ingresar al patio del colegio donde prometeremos la bandera, el día del natalicio de nuestro prócer, que nos mira desde el cuadro de Blanes, a las puertas de la Ciudadela. 

Impasible, con su uniforme de blandengue, su rostro impone una imagen de respeto, desde primer año de escuela se nos ha grabado en el inconsciente, decían de él nuestras maestras “perfil aguileño mirada penetrante”, lo decían también todos los bustos de bronce del prócer, así permanecía él, “Pepe”, inmóvil, inmutable, así trascendió el “Pepe” en el tiempo, así penetró al imagen del Pepe en el pensamiento de todos los niños. 

Números y nombres, hojas “Tabaré” con la imagen pertinente: 19 de junio de 1764, Natalicio de Don José Gervasio Artigas, 18 de mayo de 1811, Batalla de las Piedras, y así quedaba registrado, 19 de junio natalicio de artigas 19 de mayo batalla de las piedras, y El Cuadro, claro está, cuadros de batallas, y siempre el impertérrito rostro del prócer, siempre el Mismo Rostro.

“¿Y donde vivía, cómo fue su niñez, jugaba a la pelota, dormía en el dormitorio con sus hermanos, sus padres cenaban en una cocina, dónde vivía cómo vivía cómo era?”, era la pregunta que nunca dejaba de hacerme. 
Pero nada de lo que nos enseñaban tenía que ver con eso, sino con batallas y banderas. 
Así, El Héroe, era eso, un héroe, que estaba adentro de un busto de bronce, o adentro de una pintura de Blanes.

Hoy, a muchos años de todo eso, creo que existe un gran agujero negro en toda la historia que concierne a nuestro prócer. 

En “Amores Cimarrones”, Marcia Collazo Ibáñez tuvo la osadía de poner por escrito que “el padre nuestro Artigas” tenía sentimientos pecaminosos, peor aún, estuvo con todas las hembras (“chinas”) dispuestas de toda la Banda Oriental. 
Nadie nos enseñó que tuvo un amor platónico con Isabel Sánchez, residente de la Villa de Soriano, con ascendencia indígena, nadie tampoco nos enseñó que su esposa legítima, (y prima) Doña Rosalía Villagrán fue la mujer más infeliz del mundo y si la vio diez veces es exagerar mucho. 
Tampoco nadie nos contó que paralelamente en vida de Doña Rosalía Villagrán “el padre nuestro Artigas” contrajo matrimonio con Melchora Cuenca, y si eso no es bigamia, yo me bajo en la próxima.
Nadie nos contó que “el padre nuestro Artigas” era despiadado en lo que respecta a “asuntos del corazón”, es imposible llevar la cuenta de todos los corazones que rompió, de todas las féminas a quienes hizo sufrir, comenzando por su legítima esposa Rosalía, quien luego de haber parido dos niñas que murieron, y de haberla dejado sola en medio de la barbarie de las invasiones inglesas, perdió la razón buscándolo a él entre cadáveres depositados en la Iglesia Matriz, la misma donde antes se hubieron casado.
Nadie tampoco nos ha enseñado qué había exactamente en el Ayuí, donde parecería ser que no imperaba ley alguna, y “el padre nuestro Artigas” hacía y disponía de todas las vidas. 

Según el libro “Artigas. La Redota”, también su autor Pablo Vierci tuvo la osadía de poner en letras que el rostro del “padre nuestro Artigas” fue un invento del presidente Máximo Santos, quien le habría encargado a Juan Manuel Blanes retratarlo, a partir de unos escasos dibujos, en donde no aparecía rostro alguno. Tal es así, que Santos no quedó conforme con la primera versión que hizo Blanes, por tratarse de un rostro que no imponía “seriedad” y pretendiendo Santos tal rostro se impregnase en la memoria colectiva de niños, adultos y ancianos, y Blanes tuvo que corregirla y así surgió el sublime retrato que todos percibimos en primer año de escuela de “el padre nuestro Artigas” en la puerta de la Ciudadela.

Sin embargo, resulta extraño que nadie le hubiera pintado un retrato al “padre nuestro Artigas” en vida, o acaso ¿no había dibujantes, o pintores que hubieran podido hacerlo?

Lo dicho, hoy, a muchos años de todo eso, creo que existe un gran agujero negro en toda la historia que concierne a nuestro prócer. 
Sólo queda preguntarnos ¿Por qué?

Anna Donner Rybak © 2012

Opa opa, SOPA


¿Quién no recuerda esa perturbación, ira, disgusto, fastidio, esa vehemencia por asesinar a tu molesto hermano menor cuando estabas con una amiga hablando de algún amooorrrr, y escribías corazones dondequiera que decían PEPE x MARÍA, y entonces ese cántico que provenía de la vocecita de la nefasta criatura, sí, tu hermano menor que decía "Opa opa, María quiere sopa, y Pepe se la da con un beso en la boca, opa, opa"?
(Aclaro que mi hermano de casualidad sigue vivo, puesto que muchas de mis amigas intentaron exterminarlo, pero tuvo suerte y se salvó.)

¿Y quién no recuerda cuando en tiempos donde a todos los niños se los hacía comer, comer y comer, y venía o una abuela, o una tía, y decía "¡No te levantás de la mesa hasta que no termines la sopa!"

¿Y quién no recuerda a Mafalda y su aversión a la sopa? "¡La sopa es a la niñez lo que el comunismo es a la democracia!"

Lo que más me fastidia a mi es que cada vez que alquilo un dvd, primero viene ese reclame tan paupérrimo como fastidioso y ridículo.

Dice en un portal mexicano: "Las personas que vivimos en este país hemos tenido que aguantar totalmente en contra de mi voluntad este tipo de pendejadas. ¿Por qué contra mi voluntad? porque yo voy a ver una película y esto lo ponen antes, sin preguntarme. son largos y molestos; jode también que algunos se ríen, porque intentan ser chistosos, pero más que eso son molestos, ridículos, irreales y estúpidos. No tengo idea quién es el responsable de haber escrito el guión y de hacerlos pero a ellos y a las disqueras les agradezco por joderme un par de películas que quería ver placidamente en el cine y no pude por el enojo."

Está el de la abnegada madre, que le pregunta a su hijo si ya estudió para su examen, y el hijo responde: "No, me voy a copiar", la madre pone cara de zombie, y el hijo dice (señalando una película trucha que tiene casualmente la madre en ese momento): "Si tú traes películas pirata, yo también puedo copiarme en el examen".

O este del hombre que va a una entrevista de trabajo por un puesto, y al entrar tiene en su mano su curriculum vitae, y una película trucha. Entonces los ojos del gerente adquieren una expresión mortuoria, y le dice "No se moleste en sentarse, ya le llamaremos", el hombre dice "¿No quiere que le deje mi CV?", y el gerente responde "No hace falta; le llamaremos".

Todo eso, y la tan mentada ley "SOPA", no es otra cosa que una gran farsa. 

No tiene sentido el tema "piratería" luego de la existencia de Internet, un eterno repositorio de datos mundial.  

De Internet hablando, cuando uno DECIDE oprimir el botón "Publicar", la información ya está a disposición de TODOS. Para que (entonces) no se copie, ¿habría que mantener todo en el anonimato? 

El  verdadero interés de la ley SOPA está muy lejos de inculcar valores morales, o de prevenir el "delito", sino el provecho que ya no obtienen las discográficas, que bajo el lema de "los derechos" engrosaban y engrosaban sus arcas, y se quedaban con las 3/4 de las ganancias y el AUTOR, percibía un ínfimo porcentaje.

El tema es, entonces  El DINERO que pierden las discográficas y afines por el tema de la "piratería". 
La propaganda anti-piratería la coloca a la altura de un CRIMEN equivalente más o menos a un HOMICIDIO.

Tan ridículo resulta el asunto que entonces, alguien nos debería de haber condenado cuando en los 80 grabábamos nuestros casettes artesanales de la radio, todo a pulmón, sacando al insoportable Rupenian o Mullins cuando "arruinaban" el tema y cuando sonaba el primer acorde cecían: "Y con ustedes.. (ej) en .. Radiomundo tal ...." 
Con esos criterios, uno entonces ¿ cuando grabó su casette artesanal fue un criminal? 

LA SOPA es para seguir apoyando capitalismos, al fin y al cabo, ops que me puse demagoga.

Anna Donner Rybak © 2012

Coronel Antonio Ginori

MURIO EL VENCEDOR DE SANTOS EN EL FAMOSO "ATAQUE" AL CERRO.
GRAN SOLDADO.
QUISO PROBAR EN UN SIMULADRO LA FORTALEZA
DESAPARECE CON EL GENERAL GINORI UNA GRAN FIGURA

(Publicación de época, fecha 5/4/1935.)

Su actuación en la explosión de la S. Bárbara
A la edad de 85 años, ha fallecido el coronel retirado don Antonio Ginori, figura muy destacada entre los militares que actuaron en los últimos decenios del siglo pasado. Su deceso ha provocado honda consternación en los círculos militares donde el coronel Ginori gozaba de general simpatía. A su sepelio realizado en la tarde de ayer, concurrió numeroso público.

Sus comienzos en la vida militar.La vida militar del coronel Ginori, comenzó en el año 1868, actuando en calidad de soldado en el batallón de Guardias Nacionales que existía en aquella época.
Al poco tiempo pasó a prestar servicios en el regimiento de Artillería, en cuya cuartel estaba la "Santa Bárbara",- depósito de explosivos instalado en el lugar donde hoy se levanta el edificio del Cuartel de Bomberos.

En la explosión del año 1871.
En 1871, cuando el país estaba convulsionado por la revolución encabezada por Timoteo Aparicio, el entonces capitán Ginori era uno de los oficiales que tenían a su cargo aquel depósito y se produjo la violenta explosión que conmovió a toda la población montevideana por las trágicas proyecciones que tuvo. El Capitán Ginori hubo de extremarse, poniendo muchas veces su vida en peligro para salvar la de sus soldados heridos que habían caído bajo los escombros al producirse el derrumbe parcial del cuartel.

Acciones de guerra.
El coronel Ginori tuvo actuación destacada en las campañas por las revoluciones de Timoteo Aparicio en el año 1870 en la revolución tricolor, formando parte del regimiento de Artillería y en la guerra civil de 1897 donde actuó como ayudante del General Máximo Tajes.
Combatió en las batallas de Mansavillagra, Manantiales, Sauce, Olimar y Frayle Muerto.

Una promesa del Gral. Santos.
Una de las incidencias más destacadas de la vida del militar que acaba de fallecer, es sin duda alguna el rechazo de las tropas al mando del Gral. Máximo Santos, que intentó tomar la fortaleza cuando el coronel Ginori, entonces comandante, era jefe de la Fortaleza del Cerro.
Habíanse realizado allí grandes reformas y se había fortificado convenientemente, por lo que el jefe, al dar cuenta al general Santos de la terminación de aquellos trabajos, le manifestó que la Fortaleza había quedado en condiciones tales que podía considerarse poco menos que inexpugnable.
El general Santos, puso en duda tal afirmación diciéndole que algún día le probaría su error.
El coronel Ginori olvidó la última afirmación del Presidente de la República. Se olvidó o supuso que era una promesa hecha sin intención de cumplirla.

Rechazo de las tropas al mando de Santos.
El 27 de enero de 1886, hubo en la ciudad un movimiento inusitado de tropas. La escolta presidencial, el regimiento de Artillería con 8 cañones y el 5.0 de cazadores pusiéronse en marcha con Santos al frente. A las 10 de la noche, sigilosamente, acamparon en la falda del Cerro a 1300 metros de la Fortaleza.
Las sombras protegían la maniobra, impidiendo que fuera percibida por ningún centinela.
Y de inmediato se organizó el ataque. "Simulacro" calificó después Santos a aquel asalto donde fueron heridos varios de sus soldados.
La guardia de la Fortaleza, que desconocía la identidad de los atacantes, hizo una descarga cerrada sobre ellos. Cuando Ginori se enteró de que las tropas que atacaban la Fortaleza a su mando realizaban un "simulacro" de ataque dio orden de defenderla con balas de fogueo.
Pero el resultado fue contrario a las tropas presidenciales que debieron retirarse derrotadas.

jueves, 26 de enero de 2012

Entre Todos


En “No hay mucha distancia entre la satisfacción y la suficiencia”, vimos cómo es que las decisiones propias son un compromiso con la humanidad por entero. Pero, esto es tan sólo una parte del “asunto”. Es preciso ahondar en EL OTRO, puesto que el mundo es un infinito de individualidades. Es preciso, entonces, que esas individualidades se vinculen del modo más adecuado.  ¿Y cuál es el modo más adecuado de que las individualidades se vinculen? Buena pregunta.

Las acciones aisladas conducen a la separación, la incomunicación y el desamparo. Es conveniente, entonces los individuos se agrupen según unos intereses comunes, para ejercer acciones en colectivo, globales. 

Ser egoísta no es en absoluto el excesivo aprecio que tiene una persona por sí misma, y que le hace atender desmedidamente a su propio interés, sin preocuparse del de los demás. 

Etimológicamente, el vocablo “egoísta” viene de egoísmo: Egoísmo: ego (yo, el ser individual) e ismo (práctica de) 

Por ende, ser egoísta no está mal. Ser egoísta significa que uno es el centro de su mundo, significa que "Se quiere"; y quererse.a.uno no es malo; todo lo contrario, es bueno, desde el punto de vista de la psicología significa tener la autoestima en equilibrio.  Al ser egoísta uno es dueño de su mundo, y está bien. Lo que sí está mal es pretender ser el dueño del mundo propio y del mundo de todos los demás. (ególatra) 

Hay tantos mundos como personas existen, porque todos ven el mundo encerrados en un cuerpo y a través de unos ojos. Todos los ojos son distintos, así que todos ven al mundo distinto. ¿Como UNO le va a pedir a OTRO que vea el mundo con SUS ojos? ¿El otro tendría que meterse para siempre adentro de él? ¿Y se "dejaría solo", y no se querría más para quererlo a él? 

No. No es universal el universo para empezar, no es universal el mundo, las universalizaciones son falaces. O como decía Einstein "Nada es absoluto, todo es relativo". La Clave: TOLERAR y ACEPTAR que cada uno ve con sus ojos y no con los de otro.

Nietzsche hablaba de una posición más allá del bien y del mal, concebida para superar la Moral de Amos y Esclavos, que en su opinión reducía a todos a un nivel vulgar, favoreciendo la mediocridad e impidiendo el desarrollo de un tipo "superior" de hombre. Según la "Moral de los Amos".

El Bien es lo superior, altivo, la fortaleza y el dominio y El Mal es el temor, la compasión, y debilidad. Por el contrario, según la "Moral de los Esclavos", nacidos de los oprimidos y débiles, se condenan los valores y cualidades de los poderosos. Una vez denigrado el poderío, el esclavo procede a decretar como "buenas" las cualidades de los débiles: la compasión, el servicio, la paciencia y la humildad (propias del cristianismo). 

Así, los esclavos inventan una moral que hace más llevadera su condición de esclavos y que sostiene que la obediencia es buena y que el orgullo es malo. Como los esclavos son débiles promueven la mansedumbre y la misericordia, criticando el egoísmo y la fuerza. Sabemos que concebir una posición "más allá del bien y del mal", no es tarea sencilla. 

Uno puede verse tentado de caer en el reduccionismo de la Moral de Amos y Esclavos, porque se salva del juicio de los demás, quedando cómodamente instalado en su postura. 

Pero también puede atreverse a ir más allá, y definir una moral subjetiva, donde lo bueno no es necesariamente "El Bien", ni lo mano necesariamente "El Mal": Y esos matices estarán dados por uno. 

Asimismo, sabemos el modelo de mundo regido por valores universales ya hoy no cierra. Porque el hombre ha progresado varios peldaños por la obtención de su libertad, es decir tomando responsabilidad absoluta por sus decisiones y haciéndose cargo de las mismas. Ya están obsoletos los modelos de comportamiento "a priori", en donde uno debía de imitar lo bueno y lo malo obedeciendo a un modelo de cosas buenas y cosas malas. 

“El revolucionario es necesariamente un oprimido y un trabajador, y es oprimido como trabajador.
El trabajador lucha por un mejoramiento de detalle de su suerte, no por su transformación radical. Acepta trabajar en máquinas que no es suya, reconoce los derechos de la clase poseedora, reclama simplemente un aumento de salario.
El revolucionario, quiere cambiar esta situación. Ve las relaciones humanas desde el punto de vista del trabajo, porque no tiene otra cosa. En la medida que reclama su libertad como trabajador, sabe muy bien que no puede realizarla por una simple integración de su persona en la clase privilegiada.
Todo miembro de la clase dominante es hombre de derecho divino. Nacido en un ambiente de jefes, está convencido desde su infancia que ha nacido para mandar, y en cierto sentido es verdad, porque sus padres, que mandan, lo han engendrado para que los suceda. Hay una determinada función social que lo espera en el porvenir, y en la que se introducirá desde que tenga edad suficiente. Esperado por sus pares, existe porque tiene derecho a existir. Ese carácter sagrado del burgués para el burgués, que se manifiesta en ceremonias de reconocimiento (tales como el saludo, la participación de un matrimonio), es lo que se llama dignidad humana. Cuando se dice que los hombres que son “los reyes de la creación”, debe entenderse el vocablo en el sentido más rudo: son sus monarcas por derecho divino; el mundo está hecho para ellos. Se sobreentiende que en estas condiciones, el hombre es un ser sobrenatural; lo que llamamos naturaleza es el conjunto de lo que existe sin tener derecho a existir. Las clases oprimidas forman parte de la naturaleza, para los hombres sagrados. No deben mandar. El hecho de que el esclavo naciera en el seno, le confería a él también un carácter sagrado: el de haber nacido para servir; de ser, frente al hombre de derecho divino, el hombre de deber divino.
En el caso del proletariado, no se puede decir lo mismo. El hijo del obrero, nacido en un suburbio alejado, en medio de la multitud, no tiene ningún contacto directo con la elite poseedora; personalmente, no tiene ningún deber, salvo los definidos por la ley; y ni siquiera le está prohibido, si posee esa gracia misteriosa que se llama el mérito, acceder, en ciertas circunstancias y con ciertas reservas a la clase superior: su hijo o nieto se convertirá en un hombre por derecho divino. No es, por lo tanto, más que un ser viviente, el mejor organizado de todos los animales. Todo el mundo ha sentido lo que hay de despectivo en el término de “natural”, que se emplea para designar a los indígenas de un país colonizado. El banquero, el industrial, aún el profesor, no son naturales de país alguno; no son naturales en una palabra. En cambio el oprimido se siente un natural: cada uno de los sucesos de su vida viene a repetirle que no tiene derecho a existir. Sus padres no lo pusieron en el mundo particular, sino por azar, por nada, en el mejor de los casos, porque les gustaban los niños o porque han sido accesibles a cierta propaganda, o porque querían gozar de las ventajas que se acuerdan a las familias numerosas. No le espera ninguna función especial; y si se le ha enviado al aprendizaje no es para prepararle a ejercer ese sacerdocio que es la profesión, sino solamente para permitirle seguir esa existencia injustificable que lleva desde que ha nacido. Trabajará para vivir y no es mucho decir que se le roba la propiedad de los productos de su trabajo; se le roba hasta el sentido de ese trabajo, porque no se siente solidario de la sociedad para la que produce. Sea peón o mecánico, sabe que no es irreemplazable; más aún, lo que caracteriza a los trabajadores es el hecho de ser intercambiables. El trabajo del médico o el abogado se aprecia por la calidad, pero sólo la cantidad de su trabajo sirve para reconocer al “buen” obrero.
El primer movimiento de un revolucionario consistirá en impugnar los derechos de la clase dirigente. Para él, los hombres de derecho divino no existen. En contraste con los miembros de la clase opresora, no trata de excluir de la comunidad a los miembros de la otra clase, pero; ante todo, quiere despojarlos de ese aspecto mágico que los hace temibles a los ojos de los oprimidos.
A la inversa del tránsfuga o del miembro de una minoría perseguida que quiere elevarse al nivel de los privilegiados, y asimilarse a ellos, el revolucionario quiere hacerlos descender hasta sí, negando la validez de sus privilegios.
El revolucionario, no es el hombre que reivindica sus derechos, sino, por el contrario, el que destruye la noción misma del derecho, que él concibe como producto de la costumbre y la fuerza.
Las órdenes de sus amos y la necesidad de vivir lo enfrentan a acciones rudas y concretas, lo obligan a formar pensamientos de detalle sobre la materia, sobre la herramienta.
En realidad, el elemento liberador del oprimido es el trabajo. ES un trabajo ordenado y toma al principio el aspecto de un sometimiento del trabajador: no es probable que este, si no le fuera impuesto, habría elegido hacer ese trabajo, en esas condiciones, y en ese lapso por ese salario. El patrón, reduce la actividad consciente y sintética del trabajador a no ser más que una suma de gestos indefinidamente repetidos. Así, tiende a reducir al trabajador al estado de pura y simple cosa.
Si todos los hombres son cosas, no hay oprimidos. En consecuencia, la sociedad liberada, no se funda en el mutuo reconocimiento de las libertades. Le tendencia de las capas superiores de esta sociedad, consiste en explicar lo inferior por lo superior, entendiéndolo como una degradación de lo superior.” - De materialismo y revolución. Jean Paul Sartre.

Las acciones aisladas conducen a la separación, la incomunicación y el desamparo. Es conveniente, entonces los individuos se agrupen según unos intereses comunes, para ejercer acciones en colectivo, globales. 

Es preciso, entonces encontrar, entre todos, el modo de caminar juntos por el camino del progreso. 

Anna Donner Rybak © 2012

martes, 24 de enero de 2012

No hay mucha distancia entre la satisfacción y la suficiencia.


“No hay mucha distancia entre la satisfacción y la suficiencia. Satisfecha del lugar que ocupaba en el mundo, lo creía privilegiado. Mis padres eran seres de excepción y yo consideraba nuestro hogar como ejemplar. A papá le gustaba burlarse, a mamá criticar; pocas personas obtenían la aprobación de ellos y en cambio no oía que nadie los denigrara: por lo tanto, su manera de vivir representaba la norma absoluta. Su superioridad decaía sobre mí.” 

“Pocas cosas turbaban mi tranquilidad. Encaraba la vida como una aventura dichosa; contra la muerte, la fe me defendía: cerraría los ojos y en un santiamén las níveas manos de los ángeles me transportarían al cielo.” 

“Una noche, sin embargo, el vacío me estremeció. Leía; al borde del mar una sirena expiraba; por el amor de un hermoso príncipe había renunciado a su alma inmortal, se transformaba en espuma. Esa voz que en ella repetía sin tregua: "Aquí estoy", se había callado para siempre: me pareció que el universo entero se había hundido en el silencio. Pero no, Dios me prometía la eternidad: nunca dejaría de ver, de oír, de hablarme. No habría fin.” 

“Había habido un comienzo: eso a veces me turbaba…
Esa presencia en mí que me afirmaba que yo era yo, no dependía de nadie, nunca nada la rozaba, imposible que alguien, aunque fuera Dios, la hubiera fabricado: se había limitado a proporcionarle una envoltura. 
Al menos había emergido de las tinieblas; pero las cosas a mi alrededor permanecían en ellas… “

“En los siglos transcurridos en el silencio de los seres inanimados, yo presentía mi propia ausencia: presentía la verdad, falazmente conjurada, de mi muerte.” 

“Agudas, a veces, mis inquietudes se disipaban pronto. Los adultos me garantizaban el mundo y yo raramente intentaba penetrarlo sin la ayuda de ellos. Prefería seguirlos en los universos imaginarios que habían creado para mí… “

“Nadie sobre la tierra encarnaba exactamente a Dios: yo estaba sola frente a Él. Y en el fondo del corazón me quedaba una inquietud: ¿quién era?, ¿qué quería exactamente?, ¿a qué bando pertenecía?”

“Una noche en Meyrignac me asomé como tantas otras noches a mi ventana: un cálido olor a establo subía hacia el cielo; mi oración se elevó débilmente, luego cayó. Yo había pasado el día comiendo manzanas prohibidas y leyendo, en un Balzac prohibido, el extraño idilio de un hombre y de una pantera; antes de dormirme iba a contarme historias raras que me pondrían en un estado raro. "Son pecados", me dije. Imposible seguir haciendo trampa: la desobediencia sostenida y sistemática, la mentira, los sueños impuros, no eran conductas inocentes. Hundí mis manos en la frescura de la enredadera, escuché el glu-glu del agua y comprendí que nada me haría renunciar a las alegrías terrenales. "Ya no creo en Dios", me dije sin gran asombro.”

 – De Memorias de una Joven Formal – Simone de Beauvoir.

Podría decirse que la concepción del mundo “sin Dios” resulta traumática. Se nos presenta una inminente e imponente realidad que no entendemos en su totalidad. En un mundo “con Dios”, a  todo lo que no se entiende se le atribuye el carácter de divino. 
Pero en un mundo “sin Dios”, ¿cómo se explica lo que no se entiende?

Si bien la ciencia ha hecho sus grandes aportes, tampoco abarca a un todo absoluto. 
¿Entonces?
¿Dudar? 

El filósofo rumano Emile Ciorán decía “Dudar… siempre que me venga en gana”.

Quedarse pues, instalado en la duda por "defaut", tampoco parecería ser una buena opción para llenar esas "nadas". 

No hay Dios, no alcanza la ciencia, y no es buena opción la duda.

Imaginamos la realidad pero el resultado no alcanza para conocer plenamente la realidad. 

¿Deberá nuestra imaginación ser de mayor "calidad"? 

¿Por qué no percibir clara e inmediatamente una idea sin razonar?

No hay Dios, no alcanza la ciencia, no es buena la opción de duda, pero venimos "provistos" de un olfato, una visión, un instinto, un presentimiento y una perspicacia.

Es entonces que estamos muñidos de todos los ingredientes para decidir. 

Pero; decidir ¿cómo? 

No existe una receta para decidir. Existe un producto cartesiano de decisiones. 

Todas y/o ninguna son posibles. Todas y/o ninguna son imposibles.

Toca entonces tomar partido. 

Toca entonces elegir, con la consecuencia lógica que toda elección implica, para cada elección existe la correspondiente renuncia. Dicho de otro modo, existe una correspondencia biunívoca entre la elección y la renuncia.

Pero, no todos están "provistos" de la capacidad de soportar una renuncia. Estos últimos deciden no elegir para no tener que renunciar. 

"No arriesgo; no pierdo". (Pero si no arriesga no gana).

No ganar ni perder es sinónimo de permanecer cómodamente instalado en un lugar de quietud, esperando. Así, se (creen) eludir responsabilidades:

"Soy infeliz porque Mongo Cucho me arruinó la vida y Mongo Cucho es un ser perverso y malvado y yo soy un dechado de virtudes y si no fuera por culpa de Mongo Cucho hoy sería feliz pero como existe Mongo Cucho soy infeliz". "Entonces voy a ... ¡matar a Mongo Cucho!" (No, imbécil, el problema sos vos, si sos cobarde, Mongo Cucho no tiene la culpa).

Y sí. Hacerse cargo de uno no es tarea fácil. No es para cualquiera. Hacerse uno cargo de sí es hacerse enteramente, plenamente, totalmente responsable de todos y cada uno de sus actos. (Pobre Mongo Cucho, él no tiene la culpa de la imbecilidad ajena).

Cuando uno decide, no sólamente se está comprometiendo consigo, sino con la humanidad entera. (¿Qué pasaría si todos hicieran lo que yo?)

¡Pobre Mongo Cucho enteramente responsable de toda la humanidad! 

Resulta tan falaz como hipócrita adjudicarle a un otro que no soy yo la responsabilidad por toda la humanidad. 

Pero, infelizmente un cúmulo de "dudosos", lo hace. Un cúmulo de párvulos lo hace. 

Y, para este cúmulo de párvulos no hay casi distancia entre la satisfacción y la suficiencia.

Anna Donner Rybak © 2012
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