lunes, 23 de enero de 2012

Indignados Silencios Elitistas.


Tiempos de indignación vivimos e indignados estamos. 

Pero hay indignados e indignados. 

Existe una mayoría selecta que se destaca mediante todos los escenarios posibles de denuncias: pancartas, quema de objetos, vestimentas de determinado color, hambrientos "Por huega", etc. 

La indignación adquirió  una vasta gama de colores, y tal cuestión es harta positiva;  nunca está de más denunciar y menos de más está (aún) el ingenio de la denuncia. Lo que (por el contrario) está de menos es el Elitismo en la denuncia. 

La sigla "DDHH" es fiel representante de lo urgente, lo vital, lo significativo, lo trascendental, y esta premisa debería se considerada por todos y cada uno de los que la citan. Sin embargo, hay "silencios que matan". 

No hay justificación alguna para la alarmante situación en que viven las mujeres en muchas teocracias islámicas.  Resulta penoso que un porcentaje ínfimo alce la voz ante la escoria humana que decide quitar la vida a una mujer a pedradas estando en pleno siglo XXI, pero como existe un demonio llamado macho que decide en un lugar en el mundo que su esposa tiene que morir, esa mujer muere y nadie, ¡nadie! lo condena. ¿Por qué? Porque él lo dice. Y punto. La palabra del demonio tiene un valor agregado descomunal, y nadie osa decir nada. Pero el nadie abarca al "nadie" de ese lugar, y también al "nadie" como colectivo mundial. 

Resulta entonces oportuno preguntar ¿dónde están los solidariamente indignados denunciando estos atropellos? ¿Por qué nunca se condenan con la pertinente vehemencia tales insucesos? 

Existe una desmedida lista de comportamientos que son pasibles de percibir "sanciones".

En Arabia Saudí una mujer iba conduciendo su automóvil cuando fue arrestada por la policía, y fue condenada a diez latigazos por contravernir la norma que prohibe a las mujeres conducir.  Pocos días después los medios difundieron la noticia de que el propio monarca saudita le había concedido el indulto. Cuando fue interrogada, la mujer dijo que conducía su auto porque no tenía a disposición otro medio de transporte público ni privado y necesitaba ir al hospital, y se confirmó que la mujer fue notificada a la condena de los latigazos.

En Nigeria una mujer de 30 años en 2001 fue condenada por un tribunal islámico a morir lapidada por cometer adulterio. Pocos meses después la misma sentencia cayó contra otra nigeriana. Ocho años después, en Irán también se ejecutó a una mujer por lapidación y su origen es desconocido. La lapidación, es una forma arcaica y cruel de aplicar la pena de muerte que pervive en los albores del siglo XXI y sólamente contra las mujeres: "La lapidación es una práctica que se encuentra en la antigua tradición islámica como método de ejecución".

La condena de lapidación por adulterio está prevista en un cúmulo de países: Irán, Pakistán, Sudán, Yemen, Emiratos Arabes, NIgeria e Indonesia. 

Uno de los pocos testimonios directos que se conocen de lapidación fue recogido de un informe de Amnistía Internacional, de 1987, referido a una ejecución en Irán: "El camión depositó un gran montón de piedras grandes y pequeñas, y luego dos mujeres vestidas de blanco y con la cabeza tapada por un saco fueron conducidas al lugar(...) La lluvia de piedras que cayó sobre  ellas las dejó convertidas en dos sacos rojos (...). Las mujeres heridas cayeron al suelo, y los guardias revolucionarios las golpearon con una pala para asegurarse de que estaban muertas". En el Código Pebnbal iraní se especifica la forma en la que debe llevarse a cabo la condena. Se establece que las mujeres tendrán que ser enterradas hasta el pecho y describe qué tipo de piedras es preciso utilizar y que no deberán ser "lo suficientemente grandes como para matar a la persona de una o dos pedradas, ni deberán ser tan pequeñas que no puedan calificarse de piedras". Un detalle que representa la confirmación de la voluntad de infligir más sufrimiento a la víctima y de garantizar que la muerte sea lenta. 

Del mismo modo, ¿qué puede justificar a que el presidente de Irán haya ejecutado mediante la horca a homosexuales el año pasado? 

Aproximadamente 4000 homosexuales fueron exterminados en Irán desde 1980. Los iraníes sospechosos de ser homosexuales comunmente afrontan torturas. Dice el presidente "no tenemos homosexuales en nuestro país, no sufrimos de ese fenómeno". Los homosexuales en Irán viven con el miedo constante a la ejecución y a la persecusión y al estigma social asociado con la homosexualidad, definido por algunos como "uno de los actos más pecaminosos conocidos de la humanidad probatorio de instintos pervertidos siendo colapso total de de desvergüenza y deshonor y de extrema podredumbre del carácter y del alma". 

Es entonces que lo más indignante resulta ser el silencio ante tales atropellos. Parecería ser que existe una especie de "elitismo" de atropellos; algunos si se denuncian pero otros no. Esto es lo realmente perverso. ¿Acaso los atropellos y violaciones a los derechos humanos tienen categorías?

NO. Todos deben de ser condenados, deplorados y denunciados por igual. Pero, por desgracia la violación a los derechos humanos es elitista.

Anna Donner Rybak © 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Fascismos y Ultraderechas


“NO AL IMPERIALISMO YANQUI”, parece ser la única frase a la que es posible (y pasible) de arribar al colectivo “magnos razonadores”, oficiando como conclusión en forma unánime como producto de unos exiguos análisis en los que se sumergen década tras década, lustro tras lustro, año tras año, mes tras mes, semana tras semana, día tras día ante todos los despotismos que ocurren en el universo. 

Todo lo hacen reductible a tal destino, y es entonces que me pregunto si habrá algo más fuera de eso y no se confunda el lector que a mí tampoco me gusta, pero de ahí a reducir un infinito universal de maldades sí y sólo sí a ese conjunto, es un lugar común tan cómodo como estúpido.

El imperialismo yanqui es tan solo uno de todos los demonios e ignominias de la humanidad. ¿Y el resto de los demonios? Deben ser ricos para que todos los coman, seguro que el presidente de Irán sabe a mariscos, a pastas, a pastel de chocolate. Al demonio TEOCRACIA FUNDAMENTALISTA ISLÁMICA sin embargo nunca lo ve magno razonador alguno,  pero quizá se deba a otra excelsa causa: quizá los magnos razonadores padezcan de una suerte de daltonismo. De lo contrario se desprende, deduce e infiere que ellos adoran ver asesinatos de mujeres a pedradas, o de  homosexuales ahorcados en las plazas. ¿Y qué dice ONU ante este cúmulo de atropellos? ¿Y qué dicen todas las organizaciones de se rasgan las vestiduras en honor a los derechos humanos? No, seguramente el presidente de Irán sabe a mariscos, debe ser. 

Quien es capaz de esgrimir un buen análisis tiene fundamentos propios para realizarlo. Por lo contrario; quien para realizar un análisis tiene como fundamento por oposición lo malo de otro asunto que no es el que está siendo analizado  no está haciendo ni un buen análisis, ni un mal análisis. Es tan solo un charlatán haciendo paskinería barata. 

TODO es muy complejo, y dentro de ese mar de complejidades es preciso tratar de ser uno lo más objetivo posible, claro que uno no puede ser nunca absolutamente objetivo puesto que es un sujeto y no un objeto.  Resulta muy comprometido  explicarse a uno  la toma de UNA postura haciendo siempre la pertinente autocrítica; es más cómodo para algunos hacer "trampa al solitario", pero ese es el resultado de que para muchos lo anterior resulta a) complejo, b) paradójico y c) el reconocimiento de contradicciones propias, es entonces  prefieren el simplismo del blanco y del negro porque además ignoran que la coherencia no es la ausencia de contradicciones, sino saber que las contradicciones siempre existen, y es preciso hacerse cargo de las mismas. Tal simplismo, es muy nocivo para cualquier análisis y justamente son los otros, las partes interesadas en la perpetuidad de  conflictos las que siempre se benefician bajo el lema "dividir para conquistar" y por ende son los primeros en promover rotundamente este modo de pensar simplón, que se opone tanto con el análisis crítico.

Desde los orígenes de la humanidad, al opresor no le interesa que el oprimido piense, sino que acate, por lo tanto, mediante entidades como Dios o afines, hacen de un todo complejo una reducción a meros blancos y negros.

Existe una pareja de demonios que parece ser invisible pero lo esencial es invisible a los ojos. 

Tanto el presidente de Irán como el presidente de Venezuela tienen la osadía de revisar el holocausto judío, cuestionar los muertos y lo peor, negar el exterminio masivo de seis millones de judíos más tres millones de gitanos, negros, homosexuales y otras minorías. Otro tanto sucede con los turcos, que también tienen la osadía de negar el genocidio armenio. 

Por si fuera poco Mahmoud Ahmadinejad  ha dicho innumerables ocasiones que nada le placería más que borrar a Israel de la faz del planeta. Y agregando a este boletín también Ahmadinejad es homofobo, así lo prueban las ejecuciones que ha ordenado en las plazas de Teherán a homosexuales. La postura de Ahmadinejad  la refuerza su amigo Chávez, que ha dicho que él no es amigo de los judíos. 

Con este acervo de precedentes; ¿es correcto que todos los que visten solidaridad hagan silencio a tales infamias? ¿O por el contrario acaso uno debería de adorarlos bajo silogismo de que “todo enemigo de mi enemigo es mi amigo”? 

Tíldeseme de pro yanqui, quien lo haga, suyo es el problema. Si para manifestar la diferencia con los IMPERIALISMOS es preciso adscribir a estos dos tiranos... yo no adscribo a los imperialismos y tampoco necesito defender a esos dos tiranos para dejar por sentada mi no.adscripción. 

Además, se da un fenómeno que no debería de sorprendernos por tratarse de quien se trata. Chávez entra en contradicción con sus "ideales" (si es que alguna vez los tuvo o los tiene): nunca una TEOCRACIA es enemiga de un IMPERIALISMO, debería de saberlo. Chávez, para empezar. O es posible que lo sepa pero que no diga nada. Quién sabe... 

El aire es casi irrespirable, cual hanzim, el viento caliente del desierto. Hoy han dado como advertencia meteorológica: Ola de Calor". No corre brisa alguna, pero el vuelo rasante de las libélulas es la ratificación de que la ola se irá hoy o mañana, afortunados somos. ¿Pero qué sucede en las áridas naciones donde todos los días son como hoy y con esta ola de calor OBLIGAN bajo pena de muerte a usar la burka a sus las mujeres? Afortunados somos. Por ahora. 

Hay algo que los dueños del Poder no entienden: Podrán obligar a todos mediante el abuso de su poder a la sumisión, pero jamás podrán obligar a nadie al aplauso. El aplauso se merece o no se merece. Quien no lo merece, jamás podrá obligar a nadie a  aplaudirlo, ni amenaza mediante, ni chantaje mediante, ellos no comprenden que lo único que logran es un aplauso actuado, pero jamás será un aplauso auténtico. Los aplausos no se compran. Los aplausos no se obtienen a la fuerza. Los aplausos hay que ganarlos. Y si no califican, no califican. Por más que encadenen y den infinitos latigazos, eso no hará que califiquen. JAMAS. Todo lo contrario, esto los puntúa negativamente.  

Reincidiendo en el asunto de los demonios, hay más silencios. Según el diario “El País” de España, Europa no se la juega en Hungría:

“Pues bien, hoy hay un país en el corazón de Europa cuyo Gobierno amordaza a los medios de comunicación, desmantela los sistemas de protección social y sanitaria, pone en tela de juicio unos derechos que creíamos adquiridos, como el derecho al aborto, y criminaliza a los pobres.
Hay un país que vuelve a entroncar con el chovinismo más obtuso, con el populismo más gastado y con el odio a los gitanos y los judíos, convertidos cada vez más abiertamente, como en las horas más sombrías de la historia del continente, en chivos expiatorios de todo lo que va mal./Hay un país en el que están adoptando, en nombre de un principio de pertenencia que hay que calificar de étnico o racial, un régimen electoral que creíamos muerto con el nazismo y que da derecho al voto a todos los "nacionales" no ciudadanos dispersos por el resto de Europa./Ese país es Hungría./Y, esta vez, Europa no dice nada./ Los lectores del maravilloso libro Miseria de los pequeños Estados de Europa oriental, de István Bibó, conocen bien el cóctel de obsesión nacional, patriotismo victimista y dolorismo colectivo que hace de la nación húngara -como también de la polaca o búlgara- una especie de nación-Cristo llamada, como en los tiempos en que el buen rey Esteban batallaba contra los otomanos, a proteger y regenerar la civilización amenazada./ Los lectores de El Danubio, la obra maestra de Claudio Magris, saben que este asunto de un pueblo extramuros, esta forma de dar a los magiares del exterior los mismos derechos que a los del interior, esta forma de decir, sobre todo, que es ahí, en las fronteras, donde residen el alma del pueblo y su verdad más sagrada, entran en resonancia con una viejísima historia que es la de la cuestión transilvana y que, tanto en Hungría como en Rumanía, no deja de exacerbar los ánimos. Y, de una forma más general, incluso más allá de la región, cualquiera que tenga buen oído no puede dejar de oír en esta forma de nacionalismo, en esta definición de la nación como una entidad bendita, gloriosa, pero herida en el corazón, herida en sus entrañas, y convertida, a partir de ahí, en una especie de acreedor que exige que el mundo repare el ultraje; en resumen, en este esencialismo que hace de la comunidad nacional una criatura de Dios, una entidad casi mística, un ser pleno pero separado de sí mismo y cuya pureza perdida urge recuperar, nadie, no, nadie puede dejar de oír la forma exacerbada de una idea que desde los años treinta ha estado en el centro de todas las formas de fascismo./…”

Esta es tan solo una muestra de que el racismo no ha muerto; en Hungría dicen no a judíos y gitanos, se reedita "Mi lucha” en Alemania…

Estos no son en absoluto casos aislados, existe un porcentaje desolador e importante de inconsciente colectivo que aboga a estas premisas, claro no lo manifiestan mas sus silencios dicen más que mil palabras. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, nadie osaba pronunciar en medio de una especie de jubileo el vocablo "nazi". ¿Hoy? Poco a poco se van liberando esos grillos y crece a nivel exponencial. Donde sea, la inminente realidad nos revela la no existencia de una mayoría mundial ni diversa ni tolerante sino todo lo contrario: nunca han muerto ni el racismo ni la discriminación. 

Es preciso no caer en el engaño de la falsa creencia de que la existencia del silencio es sinónimo que eso terminó. Las sociedades en ese aspecto no han progresado, y me temo que este fenómeno funciona a nivel "sinusoidal" (o de "vacas gordas- vacas flacas"). Cuando sucede un hito mundial grave, todos se agazapan, se silencian, pero cuando las secuelas del hito en cuestión se van evaporando, todo vuelve a renacer. 

En Montevideo, Uruguay, hace dos días apareció pintada una esvástica y fueron pocos quienes denunciaron el hecho. ¿Por qué el mundo calla? 

Lo dicho: me temo que lo esencial es invisible a los ojos. 

Anna Donner Rybak © 2012

lunes, 16 de enero de 2012

Neo-mojigatos, enfermos posmodernos.


Impávida, trémula, leo declaraciones de acérrimos adoradores de la moral y santidad, y entonces, por un momento pienso si es que se ha reinstaurado el tribunal del Santo Oficio y nadie me ha avisado.

Los Neo-mojigatos y la homosexualidad.

Dice la Iglesia que le “duele” el hombre, y que no se lava las manos ante la suerte de lo humano. (¿Por qué no se las lavará, me pregunto?)

Dicen los neo-mojigatos que en estos nuevos tiempos se “promueve la homosexualidad” y se persigue a los que se opongan (por ejemplo, a los cristianos). Dicen también que se pretende implantar un “orden mundial incompatible con el respeto a la ley natural y con la enseñanza y la práctica de la fe cristiana”.

La homosexualidad, para estos párvulos posmodernos, es considerada una ENFERMEDAD.
Mas tales son sus ansias de “salvar” a la humanidad, que dedican sus prestigiosas décadas, lustros, años, meses, semanas, días, horas, minutos, segundos, nanosegundos a la “cura” de tan siniestro mal.
Sostienen que hoy, con los “avances de la ciencia”, todos los hombres pueden encontrar “cura” y “solución”, aunque sea parcial, a sus “enfermedades”.

Sostiene uno de  estos eximios versados:

“Lo primero que quisiera es distinguir entre el homosexualismo y lo que se llama “amaneramiento”, pues son dos cosas distintas. El amaneramiento es una situación de tipo externo (podríamos decir “estético”); es tomar ciertas posturas y tener ciertos modales que pertenecen al sexo opuesto. Este tipo de conducta es generada en la mayoría de los casos por una relación inadecuada con los hermanos y una falta de vigilancia de los padres. Sucede generalmente cuando en la familia hay varios hombres y sólo una mujer o viceversa. En estos casos, el niño juega con sus hermanitas y tiende incluso a vestirse como ellas; a tener los mismos modales, etc. Está comprobado que muy pocos de esos casos terminan en el homosexualismo. Es también común que en algunos hogares en donde el padre siempre quiso tener un hombre y procreó solo mujeres, es muy factible que a alguna de ellas la vista y le proponga continuamente los juegos y actividades de los hombres. En este caso, por el contrario, se ha notado que muchas de ellas terminan en el homosexualismo. Estas personas son las que normalmente llamamos “afeminados” o en las mujeres “machorras”.  Por otro lado tenemos lo que propiamente llamamos homosexualidad la cual designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Con estas palabras, el Catecismo de la Iglesia Católica nos revela que la homosexualidad es en realidad una enfermedad (grave desorden) que puede afectar al hombre o a la mujer inclinándolos a buscar la complementariedad sexual (en todos los sentidos) con una persona del mismo sexo. Desde el punto de vista antropológico se considera una persona sana, a aquella que siente una atracción sexual hacia personas del sexo opuesto. Esto está de acuerdo con la historia de toda la humanidad, de la cual es testigo la misma Sagrada Escritura, cuando dice que Dios creó al hombre y la mujer y les mandó que formaran una sola carne (palabras que orientan a la persona a la unión conyugal, particularmente en un sentido sexual). La conducta opuesta, ha sido considerada siempre, a lo largo de los siglos como una deformación contraria a la misma naturaleza que no entiende de un tercer sexo: o se es hombre o se es mujer. El problema en nuestro tiempo, es que mientras que en otros tiempos, esta deformación en el comportamiento del hombre era rechazada (en el mejor de los casos tolerada) por la sociedad, hoy en día no se ve como un problema o una deformación, sino como una “preferencia sexual” y es aceptada en el orden social. Con ello ha enmascarado el problema, que proviene de un trastorno mental, mediante un “eufemismo”, que acarrea serias implicaciones para el orden moral y social del hombre. Más aún, esta tendencia sexual equivocada, se ha buscado justificar en los términos del amor, el cual, ciertamente no conoce límites, pues, estamos llamados a amarnos todos con un amor que complementa y enriquece. Sin embargo, no debemos olvidar que el amor humano exige, cuando se trata de una pareja, una expresión sexual, la cual se ordena a la procreación y a la complementariedad. En la homosexualidad, no puede existir esta expresión del amor, ya que ninguno de los fines pueden ser alcanzados por una pareja de homosexuales ya que los órganos genitales, con los cuales se expresa esta relación no son, como en el hombre y la mujer, complementarios y necesarios unos de los otros, por lo que en dos personas del mismo género, resulta una depravación. En este sentido el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que es por esto que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados, son contrarios a la ley natural, cierran el acto sexual al don de la vida y no proceden de una complementariedad afectiva y sexual verdadera. Por lo que no pueden recibir aprobación en ningún caso. En cuanto al origen de esta enfermedad de características psicológicas, no siempre se llegan a saber exactamente sus causas. Sabemos, por estudios realizados, que sólo del 2 al 4% de los homosexuales tienen un origen específicamente genético que informa a una parte de la persona sobre características propias de un sexo y a otra sobre características del sexo opuesto, creando un desbalance en la persona. Estos casos normalmente no son tratables pues su origen es, somático. Sin embargo, según afirman quienes han estudiado con detenimiento este problema de la conducta, llegan a la conclusión de que efectivamente se trata de una enfermedad que en la mayoría de los casos puede ser tratable y que se pueden obtener en la mayoría resultados bastante aceptables, que permiten que quienes la padecen puedan llevar una vida sexual de acuerdo a su sexo. No podemos, pues, aceptar que la homosexualidad sea una PREFERENCIA SEXUAL, como si se tratara de una ELECCIÓN, ya que los sexos no se escogen: somos hombres o mujeres condición que está radicada en lo más profundo de nuestro SER. Ahora bien, ya habiendo definido que la homosexualidad es una enfermedad de orden Psicológico, la Iglesia reconoce que para quien la padece, ésta representa, para la mayoría, una “auténtica prueba”. Por ello invita a sus hijos y todos los hombres de buena voluntad a que acojan con respeto, compasión y delicadeza, a quienes la padecen, evitando todo signo de discriminación injusta. Es, sin embargo, una obligación de nosotros como sociedad, y más aún para quienes tienen amigos que padecen esta enfermedad, el ayudarlos a sanar; aceptar sin más su estado, como algo normal y natural, es promover en ellos su problema y apartarlos de una posible solución. Más aún, expone al resto de la sociedad al contagio, pues está comprobado que las personas que conviven con aquellas que padecen de trastornos psíquicos como son la esquizofrenia, la paranoia, la psicosis, incluso los depresivos, terminan también enfermas, y a veces de forma más aguda que las primeras. La aceptación abierta de esta enfermedad, hace que la convivencia cotidiana con personas homosexuales vaya predisponiendo, a quienes consideran esto como una preferencia, a mal encaminar su afectividad y en una situación de quiebre emocional (rompimiento con una relación heterosexual, quiebra económica, muerte de un familiar, etc.), acepten participar de la experiencia sexual. Hoy en día, con los avances de la ciencia, todos los hombres pueden encontrar cura y solución, aunque sea parcial, a sus enfermedades. Sin embargo, para ello, es necesario aceptar que se está enfermo. En este caso, se debe aceptar que la homosexualidad no es una preferencia (soy hombre, pero prefiero ser mujer), sino una enfermedad. Por ello la Iglesia invita a todos los que la padecen a tratarse, a visitar a los expertos, para que con la ayuda de la medicina, y en particular de la psicología y la psiquiatría, logren restablecer el equilibrio psicológico y muchas veces hormonal que son la causa de esta penosa enfermedad que priva de la felicidad verdadera a quienes la padecen y a quienes conviven con ellos. Sin embargo, mientras se curan, dado que el desorden es de tipo psico-sexual, esta sexualidad, al igual que en todos los hombres y mujeres, debe ser gobernada y puesta al servicio del amor, ya que de lo contrario terminará por destruir la vida y la relación en toda la sociedad. En otras palabras, todos los hombres y mujeres, sanos o enfermos, deben buscar vivir una vida de castidad, dejando los actos sexuales ordenados a la procreación para el matrimonio. En este sentido es que el catecismo nos dice que estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.Con estas palabras reconoce la Iglesia que no es una situación fácil de superar y que requerirá de mucho esfuerzo y sacrificio de parte de quien la padece si verdaderamente quiere vivir de acuerdo a la voluntad de Dios y realizar en su vida el proyecto de vida que Dios ha diseñado para cada uno de nosotros.”
Estos eximios versados, enfermos ellos, son un verdadero  cáncer a la sociedad. Tan “memorables máximas” son las que provocan la discriminación, la angustia, la depresión, en definitiva, el cáncer va minando la psiquis de los “enfermos”, y si se enferman, (no solo ellos sino toda la sociedad en su conjunto) es porque en pleno siglo XXI se permite la circulación de estas injurias tan aberrantes como falaces, que además están plagadas de incultura, profanación e ignorancia.

Un libro “salvador”.

Cuando ya todos se “están por cortar las venas”, desesperados por su condición de “anormales” ¡por suerte!, ¡gracias a Dios! aparece “la salvación”. Un ¡libro que cura la homosexualidad! Con respecto a él, el “Señor Libro”, dicen los eximios versados:

"Este libro aborda preguntas (...) acerca de cómo se puede pasar de ser homosexual a ser heterosexual. Son muchísimas las personas homosexuales que dan las gracias por este texto, que sin duda ha iluminado sus vidas. El libro 'Comprender y sanar la homosexualidad', del psicoterapeuta estadounidense Richard Cohen, para quien la homosexualidad es un desorden de atracción y un trastorno de la afectividad. Cohen, que dice haber curado durante los últimos quince años a miles de hombres y mujeres que sentían atracción por personas de su mismo sexo, ha escrito el libro desde su propia experiencia personal, ya que asegura que después de ser homosexual durante decenios ahora ha vuelto a ser heterosexual. Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas: la curación es posible, Comprender y sanar la homosexualidad arroja luz sobre un asunto que ha estado rodeado de incomprensión durante mucho tiempo. Este texto, que  recoge los testimonios de muchas personas que han logrado realizar esta transición (convertirse de homosexual a heterosexual), resultará iluminador y abrirá un horizonte de esperanza para aquellas personas que han buscado durante mucho tiempo una orientación para comprender y sanar su propia vida o la de alguien cercano.”

Estos mentados ilustrísimos señores no podrían arribar a conclusiones más ignorantes, absurdas y falaces. Pero, disculpémoslos, quizá  Richard Cohen escribió su exiguo libro luego de haber sido abusado por un cura.

Matrimonio igualitario

Nuevamente, debo acudir a los eximios versados:

No sé si ustedes se han parado a pensarlo: ¿Por qué la Iglesia se opone al  matrimonio gay? A muchos les parece que el hacer posible que se casen dos hombres o dos mujeres es una medida de justicia. Si todos los ciudadanos tienen derecho a contraer matrimonio, ¿por qué no los homosexuales? Si las familias suelen organizarse en torno a dos personas que comparten su vida, ¿por qué esas dos personas han de ser siempre un hombre y una mujer? Si todo matrimonio puede procrear hijos o adoptarlos, ¿por qué privar a las parejas homosexuales de esa posibilidad? Sin embargo, la Iglesia, remontándose a la razón humana, a la Sagrada Escritura y a toda la tradición, sigue insistiendo: el matrimonio es la unión conyugal de un hombre y de una mujer, orientada a la ayuda mutua y a la procreación y educación de los hijos. En esta defensa a ultranza de la institución matrimonial, la Iglesia no gana nada. No obtiene ningún beneficio. No aumenta su poder, ni su influencia, ni tampoco incrementa la cantidad de donativos que pueda recibir. Al contrario, se expone al escarnio público por parte de algunos colectivos muy influyentes y al rechazo de sus posiciones por parte de sectores importantes de población. Si a pesar de este coste, la Iglesia sigue insistiendo en su mensaje, es que algo muy serio está en juego. En efecto, el matrimonio no es una institución meramente  convencional; no es el resultado de un acuerdo o pacto social. Tiene un origen más profundo. Se basa en la voluntad creadora de Dios. Dios une al hombre y a la mujer para que formen una sola carne y puedan transmitir la vida humana: Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra. Es decir, el matrimonio es una institución natural, cuyo autor es, en última instancia, el mismo Dios. Jesucristo, al elevarlo a la dignidad de sacramento, no modifica la esencia del matrimonio; no crea un matrimonio nuevo.”

Pobre Jesús. Si realmente ha resucitado, versados caballeros, tengan la certeza de que morirá fulminado por un paro cardíaco al leer tales deformaciones de sus postulados.

“Lo que está en juego, en este caso como en cualquier otro en el que la Iglesia alza la voz, es el respeto a la dignidad de la persona humana y a la verdad sobre el hombre. El sujeto de derechos es la persona, no una peculiar orientación sexual. El matrimonio no es cualquier cosa; no es cualquier tipo de asociación entre dos personas que se quieren, sino que es la íntima comunidad conyugal de vida y amor abierta a la transmisión de la vida; comunidad conyugal y fecunda que sólo puede establecerse entre hombre y mujer. Por otra parte, no se puede privar a los niños del derecho a tener padre y madre, del derecho a nacer del amor fecundo de un hombre y de una mujer, del derecho a una referencia masculina y femenina en sus años de crecimiento.”

De lo UNICO que no se debe privar a los niños, es de crecer en un hogar donde reciban CONTENCIÓN y AMOR. El resto es puro verso, ¿de qué le sirve a un niño tener una bella pareja de padres perfectos, si puertas adentro de la casa ese niño sufre abandono en el seno de su propia familia? Esto es lo que verdaderamente debería de preocupar y prender un alerta rojo: un niño que crece ABANDONADO en el seno de su familia sustituirá ese VACIO y tratará de evadirse de su muy triste realidad, y es proclive a caer en drogas, alcohol, y otras cosas muy peligrosas para su salud y su psiquis.

Para finalizar, dejo una infame reflexión de estos trastornados:

“El 6 de diciembre pasado, el presidente Barack Obama publicó el memorandum titulado International Initiatives to Advance the Human Rights of Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Persons, en el que ordena usar los fondos que otorga el gobierno a la ayuda internacional, para promover el estilo de vida de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGTB) en el extranjero. Obama quiere un mundo de homosexuales... y perseguir a quienes se opongan.”

Aborto

Ya hemos sido testigo del alcance de una mezcla explosiva: radicalismo más ignorancia. Por eso, no resultará sorprendente seguir leyendo la postura de los eximios versados acerca de este tema:

"Abortar no es la opción que solucionara tu problema. Si no quieres en tu vida a ese ser que Dios te envió con un propósito, por favor, dalo en adopción y no lo mates. Pero antes piensa  que Dios te envió a alguien que más tarde cuando seas anciana y no puedas valerte por ti misma, ese ser al cual tú piensas abortar es quien te cuidará, te tendera una mano y te querrá más que a nadie en el mundo. Ese ser que tienes en tu vientre también te llorará cuando Dios te llame…Eres muy importante para tu hijo y sean como sean las cosas ahora en tu vida, Dios no se equivoca y todo mejorará. Consideramos que el aborto es un acto inmoral, porque viola los derechos a la vida que posee todo ser humano, desde el momento que es concebido. Estamos convencidos de que el aborto es un asesinato, porque el único que tiene el poder de quitar la vida es Dios. En la búsqueda de las raíces más profundas de la lucha entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte es necesario llegar al centro del drama vivido por el hombre contemporáneo: el eclipse del sentido de Dios y del hombre perdiendo el sentido de Dios, se tiende a perder también el sentido del hombre, de su dignidad y de su vida. No es lícito, en estos tiempos, tener una cierta opinión; o decantar las propias ideas en determinada dirección por intuición; y mucho menos por conveniencia personal. Es necesario estudiar, leer, profundizar en el tema. La vida no es un juego o una circunstancia fortuita: ni la de cada uno de nosotros, ni la de esos futuros niños que aún no han visto la luz. Unánimemente, a lo largo de toda la historia, los Padres de la Iglesia, sus Pastores y sus Doctores, han condenado el aborto al que calificaron de homicidio. La tradición de la Iglesia ha sostenido siempre que la vida humana debe ser protegida y favorecida desde su comienzo, como en las diversas etapas de su desarrollo, oponiéndose de esa forma a las costumbres del mundo greco-romano. Para hacer comprender la gravedad del delito abominable del aborto, el primer capítulo de la Encíclica Evangelium Vitae recuerda que, conforme a las Sagradas Escrituras, existen pecados que claman venganza ante la presencia de Dios y entre ellos ha incluido, en primer lugar, el homicidio voluntario. La Iglesia no admite el aborto en caso de violación. Como ya quedó dicho, la Iglesia enseña que la ley natural y la ley divina: excluyen, pues, todo derecho a matar directamente un hombre inocente. Sin desconocer las dificultades que eventualmente podría acarrear un embarazo en estas condiciones, la doctrina católica es categórica: no hay razón alguna que pueda darnos el derecho a disponer de la vida de un ser inocente e indefenso en el seno materno. Esta enseñanza de la Iglesia no ha cambiado y no es cambiable. Si la vida de la madre corriera peligro, no es ésta causa suficiente para permitir el aborto. Es necesario insistir: jamás un católico puede aprobar el aborto. Como ya fue explicado, en este caso el médico deberá intentar poner a resguardo tanto la vida del niño como la de su madre. En el discurso a los participantes del Congreso de la Unión Católica Italiana de Obstetricia, el Papa Pío XII aclaró que ningún hombre, ninguna autoridad humana, ninguna ciencia, ninguna indicación médica, eugenésica, social, económica, moral puede exhibir o dar título jurídico válido a una disposición deliberada directa sobre la vida humana inocente, es decir, a una disposición que persiga su destrucción, sea como fin, o como medio para obtener otro fin que tal vez no sea en sí mismo absolutamente ilícito. Así, por ejemplo, salvar la vida de la madre es un fin muy noble; pero la muerte del no nacido directamente provocada, como medio para este fin, no es lícita. La destrucción directa de la llamada vida sin valor, nacida o por nacer, practicada en gran número en los últimos años, no se puede justificar de modo alguno. Los abortistas mienten a las mujeres haciéndoles creer que todo aborto legal es seguro. La experiencia y las estadísticas muestran una realidad completamente diferente. Las mujeres que a través del aborto buscan la libertad de reproducción deben saber que están comprometiendo o arriesgándose a perder la capacidad de tener hijos.”

Sin comentarios.

Promiscuidad

Este vocablo en boca de los eximios versados, es como la foto de un monstruo horripilante de siete cabezas, es la encarnación mismísima de Satanás, o la madre devenida en bruja de la pobrecita de Blancanieves. Dicen ellos:

“La promiscuidad es el acto de tener relaciones sexuales con varias parejas o grupos sexuales antes o durante el matrimonio, tanto en el reino animal como entre los seres humanos. Promiscua es una persona que normalmente tiene sexo con muchas personas, es degenerada y no le importa acostarse con cualquiera entrometiéndose en prácticas degradantes siempre relacionadas a la materia sexual.”

Nuevamente, sin comentarios.

Preservativo.

Opinan los eximios versados:

“Causan muertes los que mienten creando una falsa seguridad condicionada al uso del preservativo, algo que según sus propios fabricantes falla en una proporción bastante considerable. Pero la culpa, para sectarios como ustedes(*) , no es de quien anima a la promiscuidad con un preservativo susceptible de fallar, sino quien anima a evitar esa promiscuidad y esos actos de riesgo. La iglesia dice que para la prevención se necesita la información adecuada y debida de los valores morales y no se permite cualquier cosa que viole el valor de la sexualidad. La Prevención debe realizarse respetando la dignidad del hombre y su destino trascendente, excluyendo campañas que conlleven modelos de comportamiento que favorezcan la extensión del mal. Hay que informar y educar sin prejuicio de la ética. Hay que iluminar a los jóvenes sobre los valores que están en juego. El mejor remedio frente al VIH-SIDA, que se transmita por relaciones sexuales ilícitas, es la fidelidad matrimonial y la castidad. Las autoridades competentes deben de actuar para tratar de resolver el problema de los enfermos del VIH-SIDA. No deben de implementar campañas de prevención contra el VIH-SIDA que incluyan modelos de comportamiento que favorezcan la expansión del mal; o también dar cierta clase de información que perjudique más que beneficie, respecto a contraer el mal del VIH-SIDA. Uno no puede hablar realmente de sexo seguro llevando a la gente a creer que el uso de condones es la fórmula para evitar el riesgo de HIV, y de esta forma vencer la pandemia de sida. Ante quien no quiera aceptar estos límites a pesar de la seriedad del problema, sería de todos modos obligado recordarle que, respecto al sida, el preservativo no preserva siempre, puesto que hay documentado un importante porcentaje de error (10-15 %). Es bueno que no se olvide. Se podría objetar que la disminución estadística del riesgo bastaría por sí misma para justificar la invitación  a usar el preservativo, sobre todo para los que no son, en todo o en parte, capaces de autocontrol. A ese respecto, sin embargo, se debe observar que, si toda la estrategia de prevención se basa en el uso del preservativo, esto acaba por adquirir entre los individuos y en la psicología de masa la apariencia de una panacea, con efecto ulteriormente liberalizante y, por lo tanto, con la consecuencia de un aumento general de los casos de riesgo y de la población en riesgo. En realidad, el recurso al preservativo como única vía de prevención es inadecuado y en definitiva  falaz. La oposición de la Iglesia al uso del preservativo tiene un carácter moral, debido a que las relaciones sexuales tienen que hacerse dentro del matrimonio y abiertas a la vida, su rechazo a que se utilice el condón de cara a la prevención del sida tiene un carácter añadido: la no completa fiabilidad del método, asociada a una publicidad engañosa. Si el método fuera totalmente fiable, la Iglesia podría decir: lo distribuimos a aquellas personas que no son católicos y que, por lo tanto, no están obligados por nuestros principios éticos. No se opondría, en ese caso, a que en una sociedad plural –donde hay católicos y no católicos-, se hiciera publicidad a favor del uso del preservativo como método para evitar el contagio del sida. Para colmo, el preservativo es presentado ante la opinión pública como sexo seguro, engañando de ese modo a los consumidores del producto e incitándoles a llevar a la práctica todo tipo de relaciones sexuales, sin ningún freno moral; la unión de ambas cosas –la eficacia parcial y la publicidad engañosa- conduce, trágicamente, a una mayor difusión de la epidemia. Irónicamente, son los que están contribuyendo a esto –y haciendo un gran negocio de paso- los que se presentan como los grandes enemigos del sida, mientras que es la Iglesia –que, además, atiende a millones de afectados- la que pasa ante la opinión pública como la principal colaboradora con la difusión de la enfermedad por oponerse al uso del preservativo. Usar el condón es como jugar a la ruleta rusa –poner en la cabeza una pistola cargada con una bala y apretar el gatillo, esperando que aquella no esté en ese momento en el tiro-. Con el agravante de que es como si al que decide jugar a ese juego le hubieran dicho que no había ninguna bala en la recámara.”

Impávida, trémula, leo declaraciones de acérrimos adoradores de la moral y santidad, y entonces, por un momento pienso si es que se ha reinstaurado el tribunal del Santo Oficio y nadie me ha avisado. Pero, no. No hemos vuelto a los tiempos del Santo Oficio. Se trata de un desolador existente, una nueva casta: los “neo mojigatos”. De más está decir que los “enfermos” son ellos.

Anna Donner Rybak © 2012

sábado, 14 de enero de 2012

La Cosa es la Tierra

Es seguro que la Tierra es el planeta del sistema solar en que existe la Vida. Es seguro que en los otros planetas del sistema solar no existe la Vida. No es seguro que en otros planetas de otros sistemas exista la Vida. La Tierra es la Vida. La tierra es la parte del globo que no está ocupada por el mar. La tierra es la materia inorgánica desmenuzable y es el suelo natural. La tierra es el suelo firme para pisar. En ese suelo crecen las plantas, los suelos se transforman en terrenos dedicados a cultivos ... La tierra es Nación, región o lugar en que se nace. La tierra es País. La tierra es el mundo, en oposición al cielo o a la vida eterna, de la tierra venimos y a la tierra vamos. La tierra es arraigo, en la tierra echamos raíces, o ya las echaron nuestros antepasados. La tierra es preciada, los hombres se la disputan. Los hombres pelean y se pelean por ella. La tierra es nativa, sin la intromisión del hombre, con sus ríos, su fauna, su flora, su aire, su belleza, sus campos verdes, sin embargo el hombre avaro conquista la tierra, y arrasa con la naturaleza, con todo ser viviente que ose entrometerse en el proceso, a veces usa a los nativos para erigir sus ciudades, los naturales no valen para el conquistador, son "menos", no ascienden a la categoría de hombres sino de esclavos. Son obligados a mover enormes bloques de piedra para construir templos, pirámides, monumentos a los dioses, monumentos a los reyes, monumentos a los amos... La tierra conquistada es despojada de su belleza salvaje, igual que la mujer es despojada de su naturaleza salvaje, y le arrebatan su esencia femenina, sometiéndola a ser un otro, una sombra, un animal encadenado al servicio de un amo llamado hombre. Surge una tierra nueva, inauténtica, no hay tierra sino cemento, asfalto, surge una mujer nueva, esclava, amputado su ser, su deseo, sólo tiene obligaciones y no derechos, la tierra conquistada tampoco. La propiedad privada es tierra conquistada y fin de la vida nómade. Echa raíces el colono, cultiva el suelo, se establece, se afinca, su descendencia tiene ahora un lugar en el mundo, hay tradiciones que se van transmitiendo de generación en generación relacionadas con esa tierra. Pero el hombre avaro, quiere más, y entonces genera en la tierra exhilios, con la consecuencia lógica de los éxodos. El hombre vuelve a ser nómade, pero no como antes, por elección, sino por obligación. Deja sus más sagrados tesoros en esa tierra, generaciones la evocan, la sueñan, la añoran, la piensan, la extrañan, se llevan las tradiciones, pero no la tierra. Y luego, el hombre al fin se afianza en otra tierra, y nuevamente echa raíces, y entonces ahora está a salvo, y su descendencia tiene ahora también otro lugar en el mundo, y las antiguas tradiciones se siguen transmitiendo de generación en generación. Pero el hombre avaro quiere más, y entonces genera en la otra tierra exhilios. Y entonces el hombre nuevamente nómade se lleva "sus muebles", ahora es mochilero, va trepando la ladera del cerro, va cayendo el crepúsculo y enciende una fogata, arma la carpa iglú, se prepara para una noche en la montaña, se sienta en torno al fogón, se alimenta, duerme, y al amanecer levanta campamento y prosigue su marcha. El mochilero tras meses de andar, desea llegar a suelo firme, desea establecerse, ¿adonde él pertenece? La tierra es el suelo firme para pisar. La Tierra es la Vida. No es seguro que en otros planetas de otros sistemas exista la Vida. Es seguro que en los otros planetas del sistema solar no existe la Vida. Es seguro que la Tierra es el planeta del sistema solar en que existe la Vida. 

Anna Donner Rybak © 2012

lunes, 9 de enero de 2012

Politeísmo Posmoderno.

¿Dios existe? ¿Dios no existe? Debatir acerca de la existencia/no.existencia de Dios, resulta una misión aún más inútil que debatir acerca de la muerte del mosquito. 

 Es muy simple. No existen pruebas ni de que Dios exista, ni de que Dios no exista. Por lo tanto, tales debates son absolutamente paradójicos, y recursivos, ¿el huevo o la gallina? ¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios? 

Lo más sensato entonces es que cada uno siente postura, y lo más importante, es TOLERAR la postura de cada uno. Eso dicho "en negativo" significa no imponer al otro MI postura. Yo puedo creer que Dios existe, pero no puedo pretender que los demás también crean que Dios existe, del mismo modo yo puedo no creer que Dios existe, pero no puedo pretender que los demás tampoco crean que Dios existe. 

 Acudo entonces a la psicología. 

 Ser egoísta no es malo. Ser egoísta significa que uno es el centro de su mundo, significa que "Se quiere"; y quererse.a.uno no está mal, todo lo contrario, está muy bien, el psicólogo diría que tal cuestión significa tener la autoestima en equilibirio. 

 Al ser egoísta uno es dueño de su mundo, ser el dueño de SU mundo está bien, lo que está MAL es PRETENDER ser el dueño de SU mundo y del mundo de todos los otros. Eso se llama ególagra. 

 Hay tantos mundos como personas existen, porque todos ven el mundo encerrados en un cuerpo y a través de unos ojos. Todos los ojos son distintos, así que todos ven al mundo distinto. ¿Como UNO le va a pedir a OTRO que vea el mundo con SUS ojos? ¿El otro tendría que meterse para siempre adentro de él? ¿Y se "dejaría solo", y no se querría más para quererlo a él? 

 No. No es universal el universo para empezar, no es universal el mundo, las universalizaciones son falaces. O como decía Einstein "Nada es absoluto, todo es relativo". La Clave: TOLERAR ACEPTAR que cada uno vea con sus ojos y no con los de otro. 

 Por eso está bien que existan ojos que ven a Dios y que existan ojos que no ven a Dios. Y también está bien que existan ojos que ven al dios cristiano, que existan ojos que ven al dios judío, que existan ojos que ven al dios musulmán, que existan ojos que ven a Buda. 

 A mi (Anna) lo que no me gusta es que los ojos que ven al dios cristiano, no acepten los ojos que ven al dios judío, no me gusta que los ojos que ven al dios judío no acepten los ojos que ven a dios cristiano, no me gusta que los ojos que ven al dios musulmán no acepten los ojos que ven al dios judío, no me gusta que los ojos que ven al dios judío no acepten los ojos que ven al dios musulmán. 

 Resumiendo, no existe un solo dios , en todo caso existe un SOLO DIOS para una persona, pero no existe un SOLO DIOS en EL MUNDO. 

 Pretender que exista un solo dios en el mundo sería IMPONER, y eso se contrapone con el significado de la TOLERANCIA Y LA DIVERSIDAD. (Yo) lo llamo POLITEÍSMO POSMODERNO. Yo lo llamo así, pero se puede llamar de ene formas. 

 Anna Donner Rybak © 2012

miércoles, 4 de enero de 2012

Populismo Terraja.

Sin pelos en la lengua. Sin anestesia. Lo digo: populismos terrajas. A estos infames regímenes está sometida buena parte de Latinoamérica. 

Si quienes dieron su vida por un mundo mejor en los años negros de la dictadura, por un momento se levantaran de sus quien sabe donde estén sus cenizas, o sus huesos, se morirían de tristeza. 

Es pertinente, aclarar: Izquierda NO ES populismo. Para empezar. 

Siento el precedente, puesto que la Oposición, señala con su dedito inquisidor diciendo: ¡Esto les pasa por votar al Frente Amplio! O ¡Esto pasa porque está lleno de subversivos! (Entiéndase por subversivos PC o MLN). 

Conviene entonces aclarar, que muy lejos están estos populismos posmodernos de la “vieja guardia” de Comunistas, o de la “vieja guardia” del MLN. Claro que nadie aclara tales prolegómenos porque nada más sencillo que CONFUNDIR para obtener el resultado de “dominar”. Me refiero a la confusión que parece querer instalar la Oposición en Pedro, María, Juan y José. 

Y sin pelos en la lengua, continúo. 

La Argentina de K-ristina, cuyos ademanes en los discursos de su presidente, K-ristina, fueron estudiados minuciosamente. K-ristina seguramente pasó mucho tiempo viendo las grabaciones de Evita dirigiéndose a sus descamisados, y las estudió de memoria. Y ahora imita absolutamente todos sus gestos, ya dije antes que no se puede negar que K-ristina es una mujer inteligente. 

Desafortunadamente no se puede decir lo mismo de otros “líderes populistas”, el primer lugar en la lista de vergüenzas lo ocupa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, habiéndose ganado tan sagrado podio con su magistral descubrimiento del Antrax-Ebola-Cancer-Virus propiciado por el Demonio Imperialista, lo sigue con el puesto número dos Evo Morales con su otrora también magistral descubrimiento de que comer pollo causa homosexualidad. 

¿Y qué sucede con nosotros? Me imagino que esto es lo que se preguntarán los lectores. Se puede decir que estamos haciendo muy bien los “deberes” para entrar en esa exclusiva casta de populistas terrajas. 

Aclaro, antes de seguir, que siempre fui, soy y seré del Frente Amplio. Considero pertinente aclarar este asunto por si alguien de la oposición se ve tentado a deducir que las afirmaciones precedentes se deben a que “la culpa de todo la tiene el Frente Amplio”, no; no se ilusionen blanqui-colorados, jamás estaré en vuestras filas. 

Pero, volviendo a nuestros “deberes populistas terrajas”, la lista es grande. La de los deberes. Y también otra: la de la vergüenza. 

Insisto nuevamente, si quienes dieron la vida por un mundo mejor vieran qué sucede en Uruguay hoy, morirían de tristeza. 

Hasta hace poco tiempo, Uruguay se jactaba (y con sobradas razones) de las diferencias con sus vecinos de “La Otra Orilla”. En todo. Comenzando con la política exterior. Las contundentes pruebas de una votación de 14 a 1 en La Haya, ante la infame acusación de nuestros vecinos de ser adoradores de pudrir el medio ambiente, y de querer que se seque el “Río de los Pájaros Pintados”, no hizo ningún eco en el Primer Mundo. Y no lo hizo porque nuestros vecinos siempre se han caracterizado por entreverar el cambalache y la farándula con asuntos serios y éticos como por ejemplo, la política y el Estado.. 

Ya se vio al ex presidente Carlos Menem almorzando tranquilamente con Mirtha, sentándose y varias veces … sentándose y varias veces en el sillón de la diva terraja de Susana Giménez, además también bailó en innumerables ocasiones con unas señoritas ligeritas de ropas llamadas “vedettes” (las vedettes de verdad también caerían en sus tumbas al ver lo que representa hoy una vedette posmoderna, pero este asunto es para otra nota.) Jamás se ha visto, por lo contrario ni a Tabaré Vázquez bailando con Mónica Farro, ni a anteriores presidentes haciendo de payasos circenses. 

Pero todo tiene un final, todo termina y Uruguay no es la excepción. 

En el período anterior (la administración Vázquez) jamás se adoró al Kirchnerismo; todo lo contrario, el extinto Néstor nos tuvo los puentes cortados al divino botón, y era muy correcta por ende la postura uruguaya, una postura seria, no se puede decir lo mismo de nuestros vecinos, que comenzaron con De Angeli, un grasa iletrado, prosiguiendo con un número circense que los dejó bastante mal parados allá en el Primer Mundo, y fue cuando ligerita de ropas, la Reina del Carnaval de Gualeguaychú, la señorita Evangelina Carrozo, irrumpió en aquella… ¿cómo olvidarla? Los caballeros, por otros asuntos que ya saben cuáles son, y otros, por la vergüenza de llevar su circo de farándula a una cumbre en Viena. Desolador.

Pero como todo tiene un final, y todo termina, esta imagen seria de Uruguay en el mundo, está por derrumbarse para siempre. 

De la noche a la mañana, a los pies de K-ristina, tan a sus pies estamos, que ahora entramos en el patético grupo que impide la entrada de los buques de las Malvinas a nuestro puerto, y así, ya que estamos, nos hemos ganado en “el Gordo de Fin de Año”, a un enemigo de gran porte. ¿Y a santo de qué? Si alguien tiene dos neuronas despiertas, y MEMORIA, palabra tan repetida y venerada, pues memoria falta a muchos, que no recuerdan que en 1982, el genocida de estado Leopoldo Fortunato Galtieri también puso el tema de la soberanía de las Malvinas en la mesa de “negociaciones”; y allá fueron adolescentes muchos quizá sin los quince cumplidos, fueron con la “crónica de una muerte anunciada”, claro que al genocida en cuestión nada le importaba de aquellos jóvenes; ¿cómo habrían de importarle si mientras sucedía aquello en un lugar sólo Dios sabe, un avión cargado de presos políticos, a quienes se les ponía un pedestal de hormigón y a posteriori se los lanzaba al Atlántico, muerte más horripilante si la hay? Pero parece que K-ristina, lejos de condenar al extinto genocida, intenta imitarlo en el asunto de la soberanía de las Malvinas. ¿Acaso K-ristina tiene mala memoria y no recuerda los aviones de la Dama de Hierro cuando en dos días acabó con todos? Pero ese es asunto de K-ristina. Lo que ya no es asunto de K-ristina es que el Uruguay adhiera a esa causa, que no es nuestra, como si el Uruguay tuviera pocos problemas. Y ya de paso, se ganó también un podio en el ranking de vergüenzas con este asunto. Muchos uruguayos, de vergüenza hablo, salieron a celebrar a las calles el triunfo de K-ristina, seguramente padecientes de anmesia. De lo contrario, la vergüenza es grande. Celebrar a quien tuvo nuestros puentes cortados a lo largo de tres años, y acusó al Uruguay de “asesino de la ecología”, no da para festejos. Bah, eso creo. 

Pero hay mucho más para este boletín. 

Está este asunto de “los viejitos”. Por “los viejitos” se entiende a la fracción de crápulas Genocidas de Estado que aún siguen vivos, y que según se nos ha dicho, como son viejitos no pueden ocupar las cárceles, porque “no hay lugar para los más jóvenes”. Dejando ya eso de los “viejitos” (una total tomadura de pelo), está este otro escabroso asunto. ¿Lugar en las cárceles necesitan para los infanto delincuentes? ¿Y qué hay de su reinserción en la sociedad? ¿Y quién ha pensado en alguna política que además de encerrarlos haga algo más? 

Y más aún hay para este boletín. 

Uruguay nunca se había unido a las “políticas energéticas” de Irán. Tampoco le había besado los pies a Hugo Chávez. 

Pero, como todo se acaba, eso se acabó. Las pruebas están en los hechos. 

En la última cumbre del Mercosur a fin del año que se fue, ante un Paraguay reticente a recibir a Chávez en el seno del Sur, quieren hacerlo entrar (A Chávez) por “la puerta de atrás”, vale decir, aludiendo a necesidades escatológicas con respecto al Paraguay, callando su voz. Pero hay más. ¿Más? En el entorno de la trascendental cumbre, una muerte. Una muerte que se la ha disfrazado de “suicidio”, y de “pornográfica”. ¿Acaso los ideólogos de tan patético disfraz creen que Pedro, María, Juan y José van a creer eso? Por favor. Lo que hubo en la cumbre fue un asesinato, y sólo Dios sabe quién lo hizo y porqué lo hizo. 

No. No es lo mismo ser de izquierda que ser adorador de populismos terrajas. No hay que confundirse. Que si el General Seregni se levantara de su tumba, es otro que moriría por segunda vez de un paro cardíaco. Irremediablemente, Uruguay ha entrado en la lista de los populismos terrajas. Es una lástima. 

Anna Donner Rybak © 2012

martes, 3 de enero de 2012

Pollos Infames

EVOlucionado ha resultado sin lugar a dudas el presidente de Bolivia, Evo Morales, y por tal motivo ingresará en la lista blanca de Notables Descubridores, pero en el puesto número dos. 

El puesto número uno, no está vacante, debido a otro notable descubridor, el presidente de Venezuela, con su notable hallazgo del ANTRAX-EBOLA-CANCER-VIRUS desarrollado por el Demonio Imperialista. 

Evo Morales, habría descubierto hace un tiempo que comer pollo hacía que las personas se volvieran homosexuales. Y fue entonces, que descubrió (notable descubrimiento por cierto) ¡el antídoto! ¡La cura para la homosexualidad! 

Morales mediante los diagramas de Ven, propiedades distributivas, asociativas, y Tablas de Verdad, arribó a la sublime conclusión de de que una persona para curarse del siniestro mal de la homosexualidad, ¡no debe comer pollo! 

Su Santidad, quedó tan obnubilado acerca de tan magno descubrimiento que juró a Morales desde el balcón del Vaticano en su saludo navideño a sus feligreses canonizarlo cuando muera. 

Anna Donner Rybak © 2012
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